Esta mañana, en la clase, ha salido el tema de los videojuegos; concretamente qué nos pasa si estamos mucho tiempo jugando con ellos.
Algunas de las respuestas que han dado
vuestr@s hij@s son:
- que nos duele la cabeza
- que nos quedamos ciegos (esperemos que no lleguemos hasta ese extremo ;-) )
- que no dormimos bien
- que vemos "bichos raros"...
Como a casi
tod@s les había pasado algo de eso alguna vez, hemos llegado a un acuerdo: podemos jugar a los videojuegos pero sólo durante 20 minutos al día (
otr@s pensaban que era mejor 5 minutos pero Hugo nos ha aclarado que algunos videojuegos tardan mucho en encenderse, que era mejor 20 minutos).
Como todavía no sabemos controlar el tiempo muy bien, Darío ha pensado que mientras jugamos podemos contar hasta 20; pero, como va a ser un poco difícil contar al mismo tiempo que jugamos, hemos llegado a la conclusión que lo mejor sería que alguien nos avisara cuando se nos acabe el tiempo.
También hemos puesto unas consecuencias por si alguien no hace caso y sigue jugando cuando ha pasado su tiempo. La propuesta de David era que ya no jugara nunca más a la maquinita pero no les ha hecho mucha gracia (creo que algún@ ya veía que se quedaba sin juguete); así que creemos que es mejor que se quede sin jugar pero sólo el día siguiente.
Además, hemos dicho otras actividades que se pueden hacer durante la tarde: leer, dibujar, descansar, escuchar música, hacer deporte, salir a la calle con la pelota ...
Cuando son
ell@s los que buscan las soluciones a los problemas y plantean su "castigo" si no cumplen con el trato, todo funciona mucho mejor, así que... ¡manos a la obra!
Aprovechar el momento, calcular el tiempo que le dedican a los videojuegos y que se lo quitan al resto de actividades y ayudarles a organizarse la tarde. ¡Hay tiempo para todo!